Éstas han sido mis cocas de Sant Joan de este año: una de brioche con fruta confitada y otra de hojaldre con llardons (chicharrones) :D Estoy especialmente contenta con el resultado de la primera, ha quedado muuuy esponjosa y súper buena –aunque a los que sí les gustan los llardons y la probaron, dicen que esa coca también quedó buena–.
Hace un par de días compartí esta foto en Instagram y a Bea, de Cancun Cookies, le gustó y me comentó que esperaba que compartiera la receta. No suelo publicar las recetas porque éste no es tanto un blog de recetas como un lugar para compartir las cosillas que hago pero ya que a Bea le gustó la coca + por si a alguien más le pudiera interesar la receta + porque me ha encantado el resultado = comparto las recetas a continuación :)
La coca justo antes de entrar en el horno. Así, recién salida.
Ingredientes
Para la masa madre:
100 gramos de harina de fuerza (yo usé esta harina de El Amasadero)
25 gramos de levadura fresca (o unos 8 g de levadura seca)
100 ml de leche tibia.
Para la coca:
350 g de harina de fuerza
100 g de azúcar (más azúcar para espolvorear sobre la coca)
Piel rallada de un limón
50 ml de leche
1 pizca de sal
80 g de mantequilla
2 huevos
Piñones al gusto para decorar
Elaboración
La noche anterior preparamos la masa madre. Ponemos todos los ingredientes en un bol, los mezclamos y dejamos reposar la masa toda la noche en la nevera tapada con papel film.
Al día siguiente, ponemos en un bol la harina de fuerza, la piel rallada del limón, la sal, el azúcar, los huevos ligeramente batidos y la leche. Empezamos a amasar. Yo lo hice con el gancho amasador de la Kitchen Aid pero igualmente se podría hacer a mano. Cuando los ingredientes estén bien integrados, vamos añadiendo la masa madre. Una vez integrada, incorporamos poco a poco la mantequilla. Una vez terminada de amasar, pasamos la masa a un bol, la tapamos con un trapo (de algodón) y dejamos que doble su volumen en un lugar más o menos cálido, protegido de corrientes de aire (tardará aproximadamente una hora).
Pasado este tiempo, la pasamos a una superficie y desgasamos un poco la masa amasándola de nuevo. Le damos forma ovalada y volvemos a dejarla reposar hasta que vuelva a doblar (o casi) su volumen. Podemos ponerla ya sobre papel y bandeja de horno.
Una vez haya levado, la decoramos con fruta confitada, piñones y azúcar.
Horneamos durante 20 minutos a 180º.


